miércoles, 29 de junio de 2011

Verso acabado. Punto.

El espectro del titanic apareció otra vez. Lo que empezaba como un lujoso crucero a través de mi vida, terminó hundido en el océano de los recuerdos, al chocar con el iceberg de la distancia. Que duro se me hizo decirlo, que duro se me hizo la espera, la agonía... no sabía como empezar, como dejar de lado tantos buenos recuerdos, tantas experiencias, tanto vivido. Pero hay que ser fuerte y saber tomar la decisión a tiempo, por mucho que duela, por mucho que cueste, esa es la prueba final. Las dudas son malas consejeras, la distancia mala aliada y las prisas traicioneras. Pero todo se llevó bajo control, hasta el más mínimo detalle, intentando causar el menor daño posible, intentando hacerlo fácil, pero sin dejar de pensar en ello cada segundo.
Y al final, todo terminó con este barco hundido, con los supervivientes en barcas a la deriva, buscando otro destino, el que de verdad nos pertenecía, y deseando suerte los unos a los otros, ya que nada pasó para que se hundiese, pero fue inevitable.

Verso acabado. Punto.

jueves, 2 de junio de 2011

Carpe diem.

Vive el día, sí, pero no pierdas la perspectiva de un futuro relativamente cercano. Piensa en donde estarás en una semana quizás, o después del verano, piensa si lo que tienes será lo mejor en un periodo medio de tiempo, piensa si merece la pena las acciones que realizas, el tiempo que ganas o pierdes... Piensa en tí, ya que eres el único que lo hará en un futuro. Tienes que salvaguardar por tu vida, y pensar que nadie mejor que tu te conoce. Luego observa el camino de tu vida y mira tus pasos, hay algunos que perduran en el presente.Para tu vida dos segundos, inspira, expira... da un paso atrás, mira a tu alrededor y observa si algo falla. No hace falta tener un motivo de gran peso, hasta la más pequeña astilla se te puede clavar en el corazón. Pon tu mente en blanco y examina de arriba abajo el problema, estudia pros y contras y actúa en consecuencia con tus principios.
Nunca es tarde para cambiar las cosas, sólo tienes que encontrar tu sitio, cualquiera puede equivocarse de trinchera, la vida tiene fases y todas hay que pasarlas. Lo siguiente, es no dejar que esa astilla se clave, ya que puede provocar un gran hematoma, e infectar todo el resto del cuerpo. A veces es mejor hacer daño sacando la espina que no provocar un dolor constante y punzante, siempre es mejor a tiempo.
Ante todo recuerda que aunque sea complicado, siempre hay un momento para decir basta:

"Los imposibles también existen,
 son los que me hacen decirte
 que la fiesta acaba aquí."

como diría una sabia canción.