Embraces your dreams.
jueves, 29 de marzo de 2012
Impotencia.
No son momentos fáciles los que ahora atravieso. Tantas cosas se abalanzan sobre mí. Quizás por mi culpa, o quizás por haberme sumido en unas aguas que no me llevaron a buen puerto. No sé que hacer. Tantas dudas se aproximan a atosigarme y no puedo más. La impotencia se apodera de mí. ¡Basta ya! Necesito refugiarme en cualquier rincón, a la sombra de esta sociedad dañina, en la oscuridad más remota, donde nadie me encuentre, en el único lugar donde nadie me espere ni se percate de mi presencia. Necesito ese sitio. Necesito llorar y explotar pero no puedo. Son tantas cosas. Y me siento mal, asfixiado, roto, hecho un cuadro partido por la mitad en el almacén de un museo. Pendiente de restaurar por algún corazón puro que se resiste a aparecer. No sé que hacer, no hay ánimos para nada.. Demasiadas decisiones en poco tiempo, decisiones dañinas pero decisiones, con sus causas y consecuencias. Todo ha sido tan abrupto. Pero ahora es cuando hay que salir del cascarón y gritarle al mundo que estoy aquí, sólo y pequeño, que puedo con todo, o que creo poder con ello. Gritar a los 4 vientos lo puta que es la vida y escupir por todas esas personas que se afanan en meter el dedo en la llaga. Romper a gritar y a correr de rabia, rompiendo con todo y sobreponerme. Sin embargo miro atrás, y encuentro tantas cosas, cosas que hecho de menos, sueños ahora rotos, veo vida, alegría con sonrisas únicamente. Ahora solo hay lágrimas y sollozos. No puedo más, quiero salir. Necesito perderme y desconectar. Hasta el punto de no saber donde me encuentro, vagar por este mundo de mugre y muerte sin rumbo, sin saber donde ir. Tan solo siguiendo el aire pestilente de las almas que en vida andan por él, sin darse cuenta de que están más muertas que yo. Que no son nadie, aquí nadie existe. Cuerpos errantes sin objeto de vivir ni motivos por los que luchar. Necesito sueños, por favor, necesito aferrarme a ellos. Todo es tan injusto, la maldad se apodera de nosotros y los buenos, son los esclavos de la Envidia y la Razón. No quiero más recuerdos dañinos, quiero vivir lejos de la esclavitud de las consecuencias. Todo llega y todo pasa, nada hay que hacer frente al caprichoso Destino. Sólo los sueños pueden ayudarme, pero están muertos. Nada hay que hacer entonces, resignarnos a la impotencia es la única solución.
domingo, 25 de marzo de 2012
Oscuras aguas.
Sumergido en mi interior, en sus oscuras aguas, donde no sabes que te vas a encontrar. Aparecen recuerdos, pequeñas imágenes de tantos momentos de mi vida. Pero allí, es también donde se encuentran mis deseos y odios más oscuros. Donde busco cobijo cuando nada sale bien, donde me sincero con mi alma, fiel consejera. Allí encuentro toda clase de dudas y preguntas aún sin contestar. Cosas inexplicables que nadie conoce que están en mis adentros. Consecuencias sin respuesta ni motivo. Allí, donde me escondo para decirle a la vida lo puta que es, y para reírme de sus triquiñuelas. Donde le escupo a la cara mientras ella se ríe, pensando que hay cosas que no superaré. Maldita mil veces por sacar lo peor de mi y esmerarse cada vez más en sus trucos y trampas. Asquerosa. Sin embargo, me refugio en mis sentimientos, en mis sueños, en la luz que hay dentro de mí hasta conseguir borrar esa sonrisa burlona.
Sumergido allí recuerdo tantas cosas, momentos que hecho de menos, gente que pasó por mi vida tan solo de turista aunque dejando huella. Y luego tú, indecisa, insegura, pero tan especial.Distinta a todas y cada una, me gustas tanto. Entonces asciendo en ese mar de tinieblas y salgo, para coger aire y sentirme vivo, sin que la Envidia me aceche. Salgo del agua y hecho a correr. No quiero volver allí, quiero sentir el viento en mi cara mientras intento secar mis lágrimas. Comienza a llover. No puedo librarme de todas esas dudas que me acechan. Soy incapaz. La impotencia se abalanza sobre mí y no puedo seguir. Paro, me tiro al suelo y respiro profundamente. El tiempo se escapó y me dejó tirado en aquel lugar. Demasiados pensamientos, demasiados sentimientos, simples sentimientos que modifican mis estados de ánimo. Entonces salgo. Estoy fuera. No quiero verme más allí, no quiero pensar sólo actuar, sin pensar en las consecuencias que pueden traer mis actos. Me encuentro en el lugar de siempre, donde todos nos reunimos. Y allí están todos. Aquellos que me levantan el ánimo y los que hacen que merezca la pena salir de mi interior y sonreír, y soñar con miles de aventuras. Mis amigos. Que al fin y al cabo son los únicos en el mundo por los que merece la pena luchar y perder la vida en el camino. Nunca me he sentido tan orgulloso. Y me da rabia a la vez, ellos ven mi cara que refleja mi estado, pero no tienen ni idea de lo que se cuece dentro de mí, en lo más profundo de aquellas aguas. Quizás eso sea lo mejor. Su desconocimiento me da miedo, pero siempre estará el papel para purificar mi alma y sacar todo lo negro que escondo. Sí, quizás sea lo mejor.
Sumergido allí recuerdo tantas cosas, momentos que hecho de menos, gente que pasó por mi vida tan solo de turista aunque dejando huella. Y luego tú, indecisa, insegura, pero tan especial.Distinta a todas y cada una, me gustas tanto. Entonces asciendo en ese mar de tinieblas y salgo, para coger aire y sentirme vivo, sin que la Envidia me aceche. Salgo del agua y hecho a correr. No quiero volver allí, quiero sentir el viento en mi cara mientras intento secar mis lágrimas. Comienza a llover. No puedo librarme de todas esas dudas que me acechan. Soy incapaz. La impotencia se abalanza sobre mí y no puedo seguir. Paro, me tiro al suelo y respiro profundamente. El tiempo se escapó y me dejó tirado en aquel lugar. Demasiados pensamientos, demasiados sentimientos, simples sentimientos que modifican mis estados de ánimo. Entonces salgo. Estoy fuera. No quiero verme más allí, no quiero pensar sólo actuar, sin pensar en las consecuencias que pueden traer mis actos. Me encuentro en el lugar de siempre, donde todos nos reunimos. Y allí están todos. Aquellos que me levantan el ánimo y los que hacen que merezca la pena salir de mi interior y sonreír, y soñar con miles de aventuras. Mis amigos. Que al fin y al cabo son los únicos en el mundo por los que merece la pena luchar y perder la vida en el camino. Nunca me he sentido tan orgulloso. Y me da rabia a la vez, ellos ven mi cara que refleja mi estado, pero no tienen ni idea de lo que se cuece dentro de mí, en lo más profundo de aquellas aguas. Quizás eso sea lo mejor. Su desconocimiento me da miedo, pero siempre estará el papel para purificar mi alma y sacar todo lo negro que escondo. Sí, quizás sea lo mejor.
Lo prometido es deuda,
esto va dedicado para ti, por ayudarme
en cada uno de esos momentos en los que
me escondo en lo más profundo de mí.
Gracias por ayudarme a salir.
Con el mayor cariño del mundo.
Ana.
Embraces your dreams.
lunes, 19 de marzo de 2012
Ocaso.
Voy frenando. Aparco tranquilamente y saco mi Marlboro. El sol está bajando y sus rayos parecen que emergen del mar. Hoy esta triste, esta muriendo para después volver a renacer al día siguiente. Casi como yo. Me encanta este sitio, el mar, las gaviotas, el olor a agua salada, el sonido de las olas al romper plácidamente en la orilla... que gustazo. Siempre venía aquí con mi padre de pequeño. Me encanta volver para pensar en mi vida en mis cosas, para viajar hasta mis adentros. Es el único lugar donde encuentro la tranquilidad con un buen cigarro observando al mar perdiéndose en el horizonte. En repetidas ocasiones miro el móvil pero no encuentro respuesta. ¡Joder!. Que rabia. Pensar y pensar y no encontrar respuesta. Las gaviotas parecen conocerlas todas pero no quieren decírmelo. Ellas son felices. Todas juntas volando a cualquier lado, sin barreras. Que envidia. En cambio yo, aquí sentado en un viejo Panda, sin tener motivos por los que sonreír. La simple nostalgia me hace emocionarme y pensar en aquellos tiempos cuando no me importaba nada, cuando era el rey de mi casa, tan chiquitín y tan libre. Sí, eso es lo que busco libertad. Que palabra tan bonita. Miro hacia mi muñeca izquierda y allí esta. Libertad, tapada ligeramente por mi reloj. Me lo quito y la observo sin dejar de pensar. ¿Qué he hecho? Vueltas y más vueltas, mi cabeza no para. Pero yo sigo aquí y el sol ya apenas se aprecia. Su ultimo aliento se ahoga en un mar, un mar de dudas que mañana lo verán resurgir más fuerte. Todos deberíamos ser así. Saber resurgir cada día para morir al final. Sin que nadie preste caso a tus acciones. Pero a la vez todos saben quien eres y donde estas. Alumbrando nuestro paso día a día y siendo indispensable para la vida de cualquiera. Qué insignificante me siento al pensarlo.
Anochece profundamente y decido volver. Salgo de aquel muelle y me voy, observando a tanta gente pasear, tantos niños repletos de vida. Llego a su puerta y allí está, bella como siempre pero ya no se acuerda de mí. Hoy soy una sombra más de tantas y eso me hace sentirme tan mal. Guapa como siempre sin percatarse de mi presencia. Ya no es necesario. Cuando mis lágrimas comienzan a aflorar decido marcharme lejos de ahí. Recuerdos, recuerdos, tantos recuerdos. Salgo a toda velocidad, buscando consuelo en ella. Vuelvo a mirar al teléfono, sin noticias. Desvío mi mirada a mi muñeca. Libertad.
Anochece profundamente y decido volver. Salgo de aquel muelle y me voy, observando a tanta gente pasear, tantos niños repletos de vida. Llego a su puerta y allí está, bella como siempre pero ya no se acuerda de mí. Hoy soy una sombra más de tantas y eso me hace sentirme tan mal. Guapa como siempre sin percatarse de mi presencia. Ya no es necesario. Cuando mis lágrimas comienzan a aflorar decido marcharme lejos de ahí. Recuerdos, recuerdos, tantos recuerdos. Salgo a toda velocidad, buscando consuelo en ella. Vuelvo a mirar al teléfono, sin noticias. Desvío mi mirada a mi muñeca. Libertad.
jueves, 15 de marzo de 2012
Hermano de Alma.
No hace falta salir de un mismo vientre para ser hermanos. Hoy haces 18 años ya y un poco más de 15 que nos conocemos y tu sabes bien que desde el primer día hemos estado tan unidos como uña y carne. Te soy sincero, lo has sido todo para mí y eres mi apoyo en cada situación, en cada momento, con el que me encanta compartir todos mis momentos buenos y al que llamo cuando todo se vuelve negro.
Como corre el caprichoso tiempo, ya situados en los 18 y todo lo que llevamos a nuestras espaldas, y las cosas que quedan. Toda una vida. Todavía me acuerdo de aquellas tardes en mi piso, eso si era vida. Las cerezas, los action-man, playmobils... ¿Y lo que disfrutábamos? Me pasaba las tardes comiéndole la cabeza a mi madre: Llévame a su casa, llama a la Lola, vamos al paseo... Simplemente disfrutaba, me encantaba pasar esos momentos, esas tonterías que solo hacíamos nosotros y que quizás nadie entendía pero nosotros teníamos un universo paralelo en el que eramos los reyes y nadie nos tosía. Qué tiempos. Entonces, muy de vez en cuando, nuestras peculiares peleas. Eran increíbles. ¿Te acuerdas de la tarde con la espuma de Navidad? Eso tendría que ser hasta cancerígeno y me llenaste hasta las cejas. O cuando te empeñabas en cogerme del pelo recién pelado. Yo siempre he estado por debajo físicamente, pero tenía mis armas, ¿verdad?
Además, no pasaban ni dos segundos cuando llegábamos a casa llorando, hasta que le decíamos a nuestras madres: mamá ya lo he perdonado, voy a tocarle. Se me dibuja una sonrisa cada vez que lo pienso. Valla par, es la palabra que más repiten nuestras progenitoras.
Y fue pasando el tiempo. Donde iba el uno iba el otro, que tenis, pues tenis. Que ahora baloncesto, pues allí que vamos los dos. Que nos daba por ir a solfeo unos 15 minutos a pegarle "canutazos" a "Iban", con mucho gusto por supuesto. Anda que la escuela de música... No nos quieren ver demasiado cerca de allí creo.
Después, el instituto. Mentiría si dijese que no tenía algo de miedo a que nos separasen de clase, pero bueno, tuvimos suerte. Hasta 1º de Bachiller juntos. Hace no mucho, aprendí que aunque en clases separadas, costará mucho más separarnos. En esta etapa han pasado tantas cosas: viajes, intercambios, clases inolvidables... Tanto, tanto en tan sólo 18 años, con lo que nos queda por vivir.
Otras tantas veces he pensado, ¿qué sería de nosotros si no nos hubiésemos conocido? si ahora fuésemos un par de desconocidos que ni nos saludáramos. Nada sería lo mismo.
Para terminar esta dedicatoria que saco de lo más profundo de mi corazón, quiero darte las gracias por todas las veces que me has apoyado, que has estado encima mía, en especial aquella vez, aquel 17 de Octubre negro, en el que estuviste todo el día conmigo, dormiste en mi casa para que no estuviese solo en un día imposible para mí y, por si fuera poco, te viniste a Albacete a dar el último a Dios a aquella persona para la que fuiste un nieto más. Que digo nieto, un hijo. Alguien de su sangre. Al igual que para mí. No puedo evitar emocionarme al escribir esto y se me hace un nudo en la garganta. Pero de todo corazón gracias por estar ahí siempre, por ser como eres, un hermano para mí.
Hoy es tu 18 cumpleaños, y espero que estas humildes pero sinceras palabras signifiquen tanto para ti como para mí.
Disfruta los 18 hermano, y los 19 y los 20 y todos los que restan de tu vida. Te lo mereces todo y más.
Como corre el caprichoso tiempo, ya situados en los 18 y todo lo que llevamos a nuestras espaldas, y las cosas que quedan. Toda una vida. Todavía me acuerdo de aquellas tardes en mi piso, eso si era vida. Las cerezas, los action-man, playmobils... ¿Y lo que disfrutábamos? Me pasaba las tardes comiéndole la cabeza a mi madre: Llévame a su casa, llama a la Lola, vamos al paseo... Simplemente disfrutaba, me encantaba pasar esos momentos, esas tonterías que solo hacíamos nosotros y que quizás nadie entendía pero nosotros teníamos un universo paralelo en el que eramos los reyes y nadie nos tosía. Qué tiempos. Entonces, muy de vez en cuando, nuestras peculiares peleas. Eran increíbles. ¿Te acuerdas de la tarde con la espuma de Navidad? Eso tendría que ser hasta cancerígeno y me llenaste hasta las cejas. O cuando te empeñabas en cogerme del pelo recién pelado. Yo siempre he estado por debajo físicamente, pero tenía mis armas, ¿verdad?
Además, no pasaban ni dos segundos cuando llegábamos a casa llorando, hasta que le decíamos a nuestras madres: mamá ya lo he perdonado, voy a tocarle. Se me dibuja una sonrisa cada vez que lo pienso. Valla par, es la palabra que más repiten nuestras progenitoras.
Y fue pasando el tiempo. Donde iba el uno iba el otro, que tenis, pues tenis. Que ahora baloncesto, pues allí que vamos los dos. Que nos daba por ir a solfeo unos 15 minutos a pegarle "canutazos" a "Iban", con mucho gusto por supuesto. Anda que la escuela de música... No nos quieren ver demasiado cerca de allí creo.
Después, el instituto. Mentiría si dijese que no tenía algo de miedo a que nos separasen de clase, pero bueno, tuvimos suerte. Hasta 1º de Bachiller juntos. Hace no mucho, aprendí que aunque en clases separadas, costará mucho más separarnos. En esta etapa han pasado tantas cosas: viajes, intercambios, clases inolvidables... Tanto, tanto en tan sólo 18 años, con lo que nos queda por vivir.
Otras tantas veces he pensado, ¿qué sería de nosotros si no nos hubiésemos conocido? si ahora fuésemos un par de desconocidos que ni nos saludáramos. Nada sería lo mismo.
Para terminar esta dedicatoria que saco de lo más profundo de mi corazón, quiero darte las gracias por todas las veces que me has apoyado, que has estado encima mía, en especial aquella vez, aquel 17 de Octubre negro, en el que estuviste todo el día conmigo, dormiste en mi casa para que no estuviese solo en un día imposible para mí y, por si fuera poco, te viniste a Albacete a dar el último a Dios a aquella persona para la que fuiste un nieto más. Que digo nieto, un hijo. Alguien de su sangre. Al igual que para mí. No puedo evitar emocionarme al escribir esto y se me hace un nudo en la garganta. Pero de todo corazón gracias por estar ahí siempre, por ser como eres, un hermano para mí.
Hoy es tu 18 cumpleaños, y espero que estas humildes pero sinceras palabras signifiquen tanto para ti como para mí.
Disfruta los 18 hermano, y los 19 y los 20 y todos los que restan de tu vida. Te lo mereces todo y más.
Con todo el cariño del mundo,
para Tomás Fuentes Sánchez,
algo más que un hermano.
Felicidades .
Tu hermano de alma
Fernando Celdrán Haro.
.
viernes, 9 de marzo de 2012
Son sueños.
Tras cada lágrima, tras cada grito, tras cada bocanada de angustia hay una razón, un porqué. Siempre un porqué. Tantos sucesos narran nuestra vida, pero el tiempo sigue su curso. Y por detrás el odio, la envidia, el deseo de salir corriendo contra todas las adversidades. Que bien sienta eso. Chocar contra todos los problemas y ¡PUM! romper con la vida paso a paso, que desaparezcan todos. Cuantas veces he soñado con eso. Correr y correr, consiste básicamente en eso sin parar a contemplar nada, hacer lo que a uno le apetezca en el momento que uno quiera, cuando se desee. De aquí para allá viajando, visitando lugares. Ser tan solo una sombra para los demás, no dejar huella. Sueños, tan solo sueños. Hoy Roma, mañana París y pasado... pasado quizás en L.A. paseando por sus playas, observando el desarrollo en estado puro. Sí, que bien. Que todo alrededor carezca de significado. No tener que pensar, no tener que valorar las consecuencias. Correr simplemente. Dichosos los pájaros. Todo el día volando, sin barreras, sin complejos, sin normas. Mirando cómo la gente muere, como la Envidia se esconde bajo las sombras para acabar con la humanidad. Pero a ellos no les importan, están allí arriba, tocando el cielo con la punta de los dedos. Sí, eso es vida. Volar, libertad.Sentir el viento, que acaricia tu cara y que no puede pararte. Ver que nada puede detenerte y hacerte infeliz. Inmejorable.
Pero tan solo son sueños. No hay nada que consiga hacerme más feliz. Ellos son los que me trasladan a su mundo y me hagan verlo todo de otra manera. Todo menos a ella. En mi sueño es idéntica a la realidad. Perfecta. El prototipo mejorado que Dios tiene en sus reinos, más allá del cielo, de las estrellas y de todo el universo conocido. Pero se escapó. Burló la seguridad de San Pedro y está aquí, a mi lado, regalándome la mejor de sus sonrisas. Está aquí, y en mis sueños, donde nada se puede mejorar. Y eso me hace tan feliz, algo quiso que me fuese dado este regalo. Una decisión en el momento justo. Ni un segundo antes ni después.
Pero no me paro a pensar. Sigo corriendo, disfrutando los segundos que me quedan, apurando cada palabra, cada aliento, cada suspiro de alivio. Sigo viviendo la vida, en estado puro.
Pero tan solo son sueños. No hay nada que consiga hacerme más feliz. Ellos son los que me trasladan a su mundo y me hagan verlo todo de otra manera. Todo menos a ella. En mi sueño es idéntica a la realidad. Perfecta. El prototipo mejorado que Dios tiene en sus reinos, más allá del cielo, de las estrellas y de todo el universo conocido. Pero se escapó. Burló la seguridad de San Pedro y está aquí, a mi lado, regalándome la mejor de sus sonrisas. Está aquí, y en mis sueños, donde nada se puede mejorar. Y eso me hace tan feliz, algo quiso que me fuese dado este regalo. Una decisión en el momento justo. Ni un segundo antes ni después.
Pero no me paro a pensar. Sigo corriendo, disfrutando los segundos que me quedan, apurando cada palabra, cada aliento, cada suspiro de alivio. Sigo viviendo la vida, en estado puro.
viernes, 2 de marzo de 2012
Preguntas.
Tanto tiempo pasado, el caprichoso presente y lo que nos deparará el futuro. Nos queda mucho tiempo, emociones, sonrisas y lágrimas. Gente que llega y otros tantos pasajeros que entran y salen de tu vida como si de un tren se tratase. Todo lo que llevamos vivido y todo lo que nos queda por vivir, evitando a la sombra de negro que nos acecha en cada esquina.
Pero algo me preocupa. Me adentro en lo más profundo de mí para intentar conocerme. ¿Quién soy? ¿Qué razón tengo en este mundo? ¿Cuál es mi cometido? Tantas preguntas sin respuesta nublan mi mente. Me sumerjo cada vez más y más buscando mis ansiadas respuestas. Encuentro mi infancia, llena de ternura y alegría, mi aún presente adolescencia con miles de amistades, simpatías, amores y demás. Veo un rincón oscuro, donde guardo el odio y los sentimientos más amargos. Ese siniestro lugar que cada vez crece un poco más. Justo enfrente encuentro luz, cegadora y pura, donde se localizan mis sueños. Esos a los que tantas veces me aferro y los abrazo para salir de aquella sombra que reclama mi alma. Y por último, un pergamino sin terminar. Mi historia. Quedan miles de folios en blanco que son escritos mientras yo me siento aquí, mirando esta pantalla y dando rienda suelta a mi sinceridad. Tantas cosas me preocupan, me oprimen dentro de mí. en ocasiones no aguanto esta presión y el papel es mi único consejero, el único capaz de aliviar esa angustiosa situación. Y vuelven a surgir más y más preguntas. Muchas de ellas todavía no tienen respuesta. Pero no puedo hacer nada. Por más que me esfuerzo, no llegan a mí nada más que quebraderos de cabeza. ¿Por qué? ¿Por qué? Esta es la que más me atormenta, hasta el punto de sentirme estúpido, de pensar que nada tiene sentido y que esto es solo un paseo más. Un paseo largo y con infinitas dificultades que consigo superar con más o menos facilidad. Cada decisión, cada palabra, cada respiración puede marcar la diferencia. Porque llega el momento en el que dices: "Yo, solo contra el mundo". NO. Eso no es así. Queda mucho papel por escribir, quedan millones de capítulos, más o menos buenos. Pero lo único seguro, es que queda una historia por terminar. Y nada termina, sólo hay puntos y seguidos. Queda toda una vida que disfrutar.
Al fin y al cabo en este largo camino, sólo puedo confiar en las palabras hasta que llegue Caronte con su barca, para llevarme a través de ese mar repleto de almas malditas, sin cuerpo que esperan mi error para arrancarme mi alma. Por el momento tendrán que esperar. Toda una vida me espera.
Despierto de nuevo. Todo está en su lugar. Todo ha sido un sueño, un mal día. Mañana todo irá mejor. ¿O no? Más preguntas sin respuesta.
Pero algo me preocupa. Me adentro en lo más profundo de mí para intentar conocerme. ¿Quién soy? ¿Qué razón tengo en este mundo? ¿Cuál es mi cometido? Tantas preguntas sin respuesta nublan mi mente. Me sumerjo cada vez más y más buscando mis ansiadas respuestas. Encuentro mi infancia, llena de ternura y alegría, mi aún presente adolescencia con miles de amistades, simpatías, amores y demás. Veo un rincón oscuro, donde guardo el odio y los sentimientos más amargos. Ese siniestro lugar que cada vez crece un poco más. Justo enfrente encuentro luz, cegadora y pura, donde se localizan mis sueños. Esos a los que tantas veces me aferro y los abrazo para salir de aquella sombra que reclama mi alma. Y por último, un pergamino sin terminar. Mi historia. Quedan miles de folios en blanco que son escritos mientras yo me siento aquí, mirando esta pantalla y dando rienda suelta a mi sinceridad. Tantas cosas me preocupan, me oprimen dentro de mí. en ocasiones no aguanto esta presión y el papel es mi único consejero, el único capaz de aliviar esa angustiosa situación. Y vuelven a surgir más y más preguntas. Muchas de ellas todavía no tienen respuesta. Pero no puedo hacer nada. Por más que me esfuerzo, no llegan a mí nada más que quebraderos de cabeza. ¿Por qué? ¿Por qué? Esta es la que más me atormenta, hasta el punto de sentirme estúpido, de pensar que nada tiene sentido y que esto es solo un paseo más. Un paseo largo y con infinitas dificultades que consigo superar con más o menos facilidad. Cada decisión, cada palabra, cada respiración puede marcar la diferencia. Porque llega el momento en el que dices: "Yo, solo contra el mundo". NO. Eso no es así. Queda mucho papel por escribir, quedan millones de capítulos, más o menos buenos. Pero lo único seguro, es que queda una historia por terminar. Y nada termina, sólo hay puntos y seguidos. Queda toda una vida que disfrutar.
Al fin y al cabo en este largo camino, sólo puedo confiar en las palabras hasta que llegue Caronte con su barca, para llevarme a través de ese mar repleto de almas malditas, sin cuerpo que esperan mi error para arrancarme mi alma. Por el momento tendrán que esperar. Toda una vida me espera.
Despierto de nuevo. Todo está en su lugar. Todo ha sido un sueño, un mal día. Mañana todo irá mejor. ¿O no? Más preguntas sin respuesta.
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