Bueno, pues hoy, sin la verdad ninguna idea sobre la que escribir, me siento aquí frente a la pantalla para si digo la verdad no se muy bien para qué. Sí, pensareis pues si estás escribiendo. Ya, lógico. Letras pueden escribir todos pero si no tienes una idea para desarrollar, algo concreto que expresar o la más mínima tontería que pueda dotar a una entrada de un excaso sentido, pues esto se transforma en algo subrrealista. Pero total, hoy me pongo aquí a escribir por petición expresamente. Y precisamente pensando en la persona que me ha pedido que alegre esto un poco, pues se me ocurren palabras y con sentido además, pero claro, siempre escribo lo mismo, ¿verdad?.
Pero ya que estoy aquí y que vas a leer esto que para algo lo has pedido, aprovecho para decirte que quizás me pasé en mi intento de "heroicidad" o algo por el estilo. No son celos y lo digo enserio, solo que no soporto que se metan contigo y menos si eso me pilla ami de por medio. Eres lo que más quiero en este momento y odio a los "chulopintas" aquellos, que comparten el mismo cariño conmigo.
Pero bueno dejando al lado ese tema, ya no recuerdo que más iba a escribir, putada. Y eso que estos días atrás se me han ocurrido millones de historias, cosas, entradas cortas pero, la inspiración tienes que cogerla e imprimirla nada más la veas llegar, porque es demasiado caprichosa, y conforme viene, se va.
Ahora parece que llega algún atisbo de luz, me acerco a la ventana para ver las primeras puntas del alba despuntar por el horizonte. Mi habitación hecha un cuadro. Sólo hace un par de días que la recogí. Encuentro el mando a distancia del equipo de música bajo una maraña de ropa y acciono el botón. Bon Jovi. Perfecto para una mañana después de una noche movidita. Miro a mi lado y allí está, con la sábana por encima que tan solo deja entrever su espalda desnuda y su cabello oscuro. Es perfecta.
Y yo con la habitación de aquella manera.
Empieza a moverse a causa del estruendo del bajo y me mira. cuando me cruzo con aquellos ojos desaparece mi habitación y el desastre que ella llevaba. La música deja de sonar, quizás por los ojos o por que he tropezado con el cable de la corriente, pero da igual, eso no importa. Ella está allí mirándome, después de una noche perfecta en la que las velas se difuminaron con el Gran Reserva y nuestros cuerpos se entrelazaron y formaron uno solo. Y pensar que todo empezó de casualidad, aquella noche veraniega a la orilla del mar, escuchando las olas romper y viendo unos zapatos de tacón flotar. Gran noche aquella, y aunque quede ya tan atrás, no se me olvidará nunca. La recuerdo como si fuese ayer.
Acto seguido de este flashback me acerco a su cuerpo, ella acerca su cara y rozamos los labios. Segundos después ya estabamos abrazados el uno al otro.
Desee que ese momento no se acabase nunca.
Y vuelta a empezar.
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