jueves, 2 de febrero de 2012

Presente.

Tras 4 horas estudiando mi cabeza no da para más. Bloqueado hasta nuevo aviso. Necesito aire. Cojo mi chaqueta y me dispongo a dar un paseo bajo las luces de las calles. Hace una noche preciosa. La luna nos vigila desde el cielo mientras las estrellas me sonríen. Caminando voy repasando mis recuerdos: tantas alegrías afloran en mi mente y otras tantos momentos no tan buenos. Repaso cada segundo de mi hasta ahora corta vida sin prestar atención hasta donde me llevan mis pasos. Cuando despierto, me encuentro frente a su casa, escondido tras las sombras, en un callejón que da justo enfrente de su ventana. Y la veo. Preciosa como siempre, probándose un vestido que le queda como anillo al dedo. No se ha dado cuenta de mi presencia.
Sigo observándola mientras degusto cada calada de mi cigarro. "Es tan bella" pienso una y otra vez. Podría tirarme así horas y horas y nunca me cansaría. Esos segundos son los que me dan la vida.
Sin querer, nuestras miradas se cruzaron. Ella miraba al extraño que se encontraba entre las sombras del que solo podía ver la punta de un cigarro casi terminado. Me mira a través de la cortina, en el momento en el que enciendo mi movil y levanto la mano para saludarla. Esboza una tímida sonrisa y apaga la luz. 
Me dispongo a marcharme calle abajo cuando alguien me toca el hombro suavemente. Me doy media vuelta y... me encuentro con un tierno beso en mis labios y más tarde, con aquellos ojos. Aquellos ojos que son capaces de iluminar la más cerrada oscuridad.
- Te echaba de menos.- susurré, y nuestros labios se volvieron a fundir al tiempo que la abrazaba como si no hubiese mañana.

Embraces your dreams.

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