Vuelvo por estos fueros cuando me encuentro hundido en la oscuridad, sin ver salida a corto plazo. Todo pasa a mi alrededor mientras yo he perdido la ilusión por la vida, las ganas de reír, de disfrutar cada segundo como si fuese el último, de seguir hacía delante. Jugué mi vida a una sola carta y perdí. La suerte sigue cebándose conmigo e interponiéndose en mi camino. No son las mejores fechas. Llega la Navidad, y su mensaje esperanzador de justicia y amor en estos tiempos que corren. No queda ilusión en las calles, y tampoco en mi. Mientras la gente pasea con sus sonrisas puestas en esa fachada, yo los observo desde la sombra, buscando aquella felicidad que perdí. Esa felicidad que he tenido todo este tiempo y que hacía que mis días pasasen bañados por el sol, observando la libertad volando sobre mi cabeza. Hoy, los días se tiñen de negro. Unos feos nubarrones aparecen en el horizonte y mientras yo observo la luna, bañada en un mar de estrellas. Grande y blanca mirándome desde arriba, llamándome. Pidiéndome que abandone este mundo, este sufrimiento, estos días grises.
Pero no la puedo corresponder.
La vida sigue pasando por mi lado mientras yo estoy tirado, sentado en un suelo lúgubre mirando a mi alrededor. Tan solo me quedan los sueños, arropándome desde lo más profundo de mi. Muchos se han desvanecido, pero otros siguen aquí, como el primer día, intentando levantar este alma en pena que vaga arrastrándose por los suelos buscando apoyo.
No son mis días.
Busco errores por los rincones. Pero todo desemboca en callejones sin salida o me llevan al punto de partida. Nada puedo hacer más. Todo esta oscuro.
Una vocecilla en mi interior, me dice que vendrán tiempos mejores, que después de la tormenta siempre llega la calma, que el sol siempre brilla hasta en los lugares más oscuros. Me doy la licencia de dudarlo y me martirizo una y otra vez. ¿Qué ha pasado? No obtengo respuesta. Todo es tan extraño. Al menos me queda la tranquilidad y el orgullo de decir y pensar de todo corazón que todo lo que hice fue por lograr el bien siempre pensando en los demás antes que en mí.
Ahora solo queda esperar, a que vuelva esa felicidad, esté donde esté. La necesito tanto... Necesito encontrar esa estrella que vuelva a guiar mis días hacia la luz, que bañe de sonrisas mis horas, que llene mis ilusiones vacías, que me vuelva a levantar para mirar a la vida de frente. Ahora, sólo queda esperar.
Embraces your dreams.
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